¡El bebé porteado camina antes que el bebé no porteado!

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¿El bebé porteado camina antes que el bebé no porteado?

Hace unos días lancé esta pregunta:  «El bebé porteado camina antes que el bebé no porteado, ¿estás de acuerdo con esta afirmación? ¿A qué edad caminaron tus hijos?

Las respuestas fueron muchísimas! Muchas gracias!

Los primeros pasos de nuestros hijos se dan ya desde el nacimiento en lo que hoy se denomina como «reflejo de la marcha». Quizás te acuerdes: en su primer examen médico  se comprueba si existen o no esos primeros pasos instintivos, ligeros y dubitativos.

La adquisición de la marcha en el ser humano se hace progresivamente. Se calcula que un 60% de los bebés lo hacen antes de su primer cumpleaños.

Y sin embargo es tan normal que un bebé camine con 10 meses, como que no lo haga los 24 meses. 

Lo que tenemos que tener presente es que cada bebé tiene sus propios tiempos y estos deben ser respetados.

Todos los bebés van a caminar, un día u otro, está en la naturaleza humana (salvo excepciones que implican problemas de salud).

Sin embargo, algunas veces tenemos tantas ganas de que crezcan o simplemente de que hagan cosas nuevas que tratamos de estimular una serie de hitos como el sentarse o el andar:

  • les sentamos antes de que ellos sean capaces por sí sólos,
  • les ponemos en la pared para que vengan caminando,
  • les colocamos de pies a menudo a pesar de que no se sostienen,
  • utilizamos andadores, etc..
  • Otras veces nos han vendido la necesidad de productos en la infancia que no hacen más que interferir en la verdadera estimulación natural del bebe.

En lugar de eso deberían contarnos a los padres la necesidad de que nuestros hijos puedan llegar a esos hitos de la manera más autonóma posible.

Las situaciones no se deben y no se pueden obligar, para el bebé no hay mejor estímulo que nuestro ánimo, nuestra confianza, y el juego dentro de un entorno adecuado.

A veces este entorno son los brazos, otras el suelo pero siempre rodeados de amor, cariño, contacto, comprensión y apoyo.

Alcanzar hitos es mucho más sencillo si se hacen por uno mismo, poco a poco, paso a paso. Sea éste el que sea.

Un bebé sentado prematuramente, es decir antes de que sepa sentarse por sí mismo no sabrá llegar a esa posición y tampoco sabrá salir de ella. Sin embargo un bebé que llega por sí sólo a la situación de sentado sabrá como salir de ella y volver cuantas veces quiera. Va creando la experiencia de movimiento, de gravedad y de fuerza.

Y esto a la larga es mucho más beneficioso en todos los aspectos. Con la adquisición de la marcha pasa exactamente lo mismo.

Andar, va por etapas

Antes de poder andar de manera autónoma los bebés suelen pasar por distintas etapas. Después de poseer una maduración de la espina dorsal que le permite mantenerse sentado:

  • Comenzará a levantarse con el apoyo de sillas, muebles y todo lo que tenga a mano.
  • Iniciará el desplazamiento lateral, probablemente sujetándose a los bordes de los muebles.
  • Si le sujetamos de ambas manitas frente a él podrá lograr hacer algunos pasos.
  • Después de un tiempo y con suficiente confianza inciará la marcha de manera autónoma.

Unos bebés realizarán estas pequeñas proezas en unas semanas, otros en unos meses, pero la meta, el resultado, es siempre el mismo: Un bebé que anda y corre por todas partes en mucho menos tiempo del que esperamos.

Y los primeros día habrá caídas y sustos y quizás retrocesos que son necesarios porque el ser humano no progresa de manera exponencial, ni lineal, lo hace con altos y bajos y los unos y los otros no hacen progresar. Para eso estamos nosotros, para animarles y consolarles si es necesario.

Aún recuerdo el primer día que mi hijo mayor anduvo, camino unos metros muy decidido y de pronto se pegó un trompazo contra el suelo que no pude evitar. Tardó unos meses en recuperar la confianza, pero desde entonces no ha parado de correr y saltar.

El que el bebé sea porteado o no, no sabemos si realmente es un factor clave o estimulador para que el bebé camine antes. Lo cierto es que no creo que nadie portee para que su hijo camine antes, simplemente lo hace porque sí.

Estamos acostumbrados a que nos enseñen los beneficios de esto y lo otro, cuando en realidad no son intrínsecamente los beneficios a largo o medio plazo los que nos van a hacer portear a nuestros hijos, sino los beneficios del presente, del ahora de nuestros hijos y nuestros.

El porteo es sin duda un estímulo Continuum para el bebé,
y también lo es el juego en el suelo,
la compañía de sus seres queridos, el contacto, las caricias,
ser criados con comprensión, respeto a él,
y a sus tiempos y sobre todo con amor.

Así seguro que las proezas pequeñas o grandes de la vida son
y serán mucho más fáciles de lograr.

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